ConfutatisWeb

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home


STABAT MATER, TODO EL DOLOR DEL MUNDO.

E-mail Imprimir PDF

virgen maria

El dolor más profundo es el que proviene de las entrañas . Solo un hijo puede causarlo,y sólo su muerte puede reabrirlo. Nacer es empezar a sufrir.La mater dolorosa, que diría Zweig en la recreación de  la vida de Nietzsche, como arquetipo universal del dolor más lacerante y eterno. La carne propia deja de existir para recordar la esterilidad eterna y sobrevenida, la inutilidad de nuestra vida y también de nuestra muerte. La muerte de un hijo es la regresión a una fase de pubertad imposible, a una vejez que recuerda a cada arruga la miseria de una vida  a la que no habría nada que agradecer. Un proyecto fallido, un dolor imposible de metabolizar , porque es el dolor antinatura, aquél que invierte el orden de las cosas y que nos recuerda la inutilidad de todo esfuerzo. Ese dolor es el que deja las llagas sin posibilidad de cauterización, purulentas al oxígeno que las oxida y corroe como en un viático imposible.

Última actualización el Lunes, 14 de Junio de 2010 10:48 Leer más...
 


Página 10 de 14

Asociados


Newsflash

kavafis

 Conocido y estudiado siempre por su poesía, las prosas de Cavafis son en sí un complemento magnífico para el conocimiento de la personalidad del autor, de su tiempo y de esa Alejandría siempre mítica que camina en la historia,  siendo cruce de caminos entre oriente y occidente, entre lo árabe y lo griego, entre el ser y la nada.

 

Kavafis eterno, sus prosas no tienen desde luego el interés de su producción poética; algunos textos, meros diarios, otros, impresiones que no conforman un cuerpo definido en su producción literaria. Pero esas prosas recopiladas por Tecnos-Alianza, son el aderezo imprescindible para la comprensión de la personalidad de un autor que cabalga entre dos mundos: lo clásico, que se reviste siempre de esa melancolía que conforma un modo de acercarse a lo arcano; y lo moderno, con esos tiempos que cambian constantemente aniquilando el mundo de ayer, que recreó Zweig con idéntica melancolía. Los textos, son una amalgama de impresiones, exposiciones, teorías, y esa curiosa obsesión cavafiana por las medidas térmicas. Margarite Yourcenar ya lo hizo notar en su "A beneficio de inventario", Cavafis adora las temperaturas y demás mediciones. Hacer constar la edad de su protagonista, los grados al comenzar el día, al atardecer, a todas horas, dotan a los textos de veracidad meteorológica, no exenta de simpatía; de realidad extrema. Lejos de la anécdota, las prosas ayudan a ubicar con extrema exactitud a Cavafis, en su mundo, en su eterna circunstancia, siempre cambiante, en sus estados de ánimo pero inmutable en su realidad;  nos permiten ver su vida más allá de la Rue Lepsius, conforman la realidad privativa de un hombre que a veces se nos puede diluir entre los textos de Forster o Durrell. Cavafis, el alejandrino, el griego, el inglés, todo a un tiempo son estas prosas, ejemplarmente recopiladas.