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EL JAZZ PERFECTO. TORD GUSTAVSEN

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tord gustavsen

 El jazz como forma musical asentada en todos los países europeos, es por su esencia y en su definición una forma susceptible de ser mezclada o fusionada. Son múltiples las formas de fusión que enriquecen al jazz y lo convierten en una música viva, vibrante, que obtiene de cada país savia nueva con la que alimentarse. De entre todos los proyectos jazzísticos traemos hoy la figura de un coloso del Jazz: Tord Gustavsen, que junto a su trío lleva a las últimas consecuencias un proceso inverso al de fusión, para crear un jazz minimalista que es realmente asombroso.

 Gustavsen eleva el jazz reduciéndolo, simplificándolo a la pura esencia del sonido perfecto y meticulosamente aderezado con matices que crean una forma musical en sí.

 

Su último disco The Well es una culminación de ese jazz nórdico que tanto gusta. Como parte de un proceso en el que ya marcó una época el Sbjörn Svensson Trio (E.S.T);  Gustavsen y su grupo perfeccionan esa alquimia musical, que casi matemática dota de calidez a cada nota. Changing Places, The Ground y Being There son los tres discos precedentes que van marcando un camino que, como por raíles, permite a Gustavsen ir avanzando en la idea de un jazz que puede ubicar al noruego en lo más alto del panorama actual. Su música es exacta, perfecta, no sobra ni falta nada, mejora al silencio, para cumplir las premisas de ECM, no admite sobresaltos tan incómodos siempre en la escucha de jazz. Nada molesta más que desear escuchar un jazz tranquilo y verse sorprendido por la estridencia de algunos temas que rompen el hilo argumental de lo que un cierto estado de ánimo parece requerir. Gustavsen sorprende evitando las sorpresas, sus discos mantienen el argumento sin defraudarse, crecen a cada tema y mejoran a cada escucha.

Tord Gustavsen Trio crea en la actualidad el jazz más perfecto que puede escucharse, sus creaciones son dignas de ser esculpidas en hielo.

 

Última actualización el Domingo, 17 de Junio de 2012 09:22  

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Newsflash

STONER

  

STONER. JOHN WILLIAMS

Editorial Baile del Sol

 

Esta es la historia de un libro bellísimo, de un libro olvidado durante años que no ha tenido el éxito que merece en nuestro país, pero acabará teniéndolo, estamos empeñados en ello. Gracias a editorial Baile del Sol y a su trabajo inteligente podemos disfrutarlo

Stoner es la historia de un hombre común, un hombre vulgar, héroe de su propia cotidianeidad. Un hombre como los de Capra, un hombre como James Stewart, ese americano medio que renuncia a sus sueños fagocitado por la abrumadora presencia de la vida, pre diseñada, que urde sus hilos invisibles como Aracne. Stoner, cuya presencia es una piedra, una losa en cada página del libro es un hombre de Missouri, labrado a la usanza de la vieja América, siempre tan nueva. Medio rural, granja, padres esforzados y favores debidos. Losa de un esfuerzo de la generación precedente con el que uno parece sentirse siempre en deuda;  esa deuda es la losa, el peso que se transporta sobre la espalda. La lucha por la vida en un ideal casi barojiano, la universidad americana, el esfuerzo. Después la vida anodina, la falta de estímulo, la mujer melancólica que distancia del afecto, luego una hija, más tarde los problemas, la persecución del malo, siempre hay un malo en nuestras vidas, Lomax es el malo de Stoner.

El tedium vitae, el envejecimiento prematuro, la vida que se escapa y no hay quien la detenga. No se puede detener la vida. Después el aire fresco, el nuevo impulso vital, la primavera postrera que llena de ilusión los días de amargura como en una libertad condicional bien merecida. Ecos que luego se verán en Coetzee. Stoner acepta con resignada fuerza los avatares intangibles del destino. Stoner es un estoico.

Stoner es un poco Holden Caufield y un poco Hans Castorp. Stoner presta su carne al drama de la existencia, al pasar de las horas que hieren hasta que la última produce, como en el adagio latino, la necesaria consecuencia. Stoner es un libro inmenso en su simplicidad, una historia que nos suena, tal vez la estemos viviendo o la hayamos vivido. Tal vez seamos Lomax, o la señorita Driscoll, o tal vez seamos Stoner.