ConfutatisWeb

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Libros Libros SICILIA MIA

SICILIA MIA

E-mail Imprimir PDF

 

Sicilia Mia. Editorial Elba 

Cesare Brandi nos propone un viaje sentimental al estilo de Sterne, por la vieja isla. Su historia variada, su vida azarosa, los rigores que siempre la han azotado hasta convertirla en una ínsula de sí misma, Sicilia es una cuna y una tumba, un elogio de la belleza más profunda y ascética, un roce con la mística de la vida, una patria de sentimientos ocultos. Brandi, la observa como espectador y se involucra en esa belleza que cala hondo. La belleza de Agrigento con esos templos de otro mundo, Cefalu con sus aguas turquesas que le piden una escena a Tornatore, los mosaicos de Villa del Casale, la bella Taormina con su teatro eterno, Erice que mira al mundo por encima del hombro de san Vito Lo Capo, Messina con un pie aqui y el otro allí, la Palermo dura, difícil con una belleza que hoy solo evoca entre ruinas del abandono mas cruel, Bagheria con sus villas que vieron al cine de Coppola, y esa Siracusa que parece verla a ella caminando con su falda ajustada bajo un anuncio descolorido de Campari.

Sicilia puede serlo todo, y la nada, Brandi la disecciona en este libro de extrema belleza editado con gusto por Elba, un libro para los que quieran bucear el el árido corazón de la patria de la Trinacria.

Última actualización el Miércoles, 10 de Agosto de 2016 09:44  

Asociados


Newsflash

kaadish

 

KADISH POR MAHLER ARNOLDO LIBERMAN

SEFARAD

 

Es difícil reseñar el libro de un amigo porque uno cae en las redes de la sospecha, bien es cierto que si el amigo es Arnoldo Liberman toda sospecha se disipa, ya que el bueno de Arnoldo no necesita amigos que reseñen sus libros porque somos sus amigos los que buscamos a sus libros y no a la inversa. En esta ocasión entona un Kadish por Mahler; si supiera Mahler lo mucho que le debe a Arnoldo, le compondría una Canción para un compañero de viaje. Arnoldo describe como siempre ese hito vital que es para él, y para muchos de nosotros, la Viena finisecular. Ese entorno del fin del mundo ese “Austria Erit in Orbe ultima” ese barranco al abismo en el que existió Mahler, ese triple apátrida, ese mundo de última cultura que esperó a los bárbaros, cuando estos ya le habían hecho a Zweig dudar de la vida. Arnoldo preciso y precioso como siempre, con su pureza cristalina y límpida, profunda y sincera como una Canción a un niño muerto.