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GRIMAUD Y SUS PERSPECTIVAS

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Nuevo disco de Helene Grimaud en el sello amarillo, esta vez lleno de perspectivas. La mirada adelante pero de reojo mirando ya hacia atrás en una carrera dilatada y llena de éxitos. Grimaud habiendo superado escollos vitales, presenta un nuevo trabajo con parte de sus partituras favoritas. Llena de matices y sensibilidad sus interpretaciones mas notables en un disco que forma parte de lo mejor de sus últimos trabajos sin ningún género de duda. Bach, Debussy, Mozart, Beethoven, Bartok reunidos en las sensibles manos de esta pianista que acaricia un modo interpretativo que complementa la fuerza vigorosa de otros grandes divos del piano. Grimaud sigue atrayendo a un público fiel, y sobre todo a un público joven lo que es una noticia de elevadas proporciones; la renovación generacional en los auditorios y en la escucha de la música clasica es algo que conlleva presupuestos estéticos que Grimaud cumple, y su sello lo sabe. Es época de compendios, de discos que combinan piezas de furza expresiva con otras mas delicadas y melancólicas y en este tránsito Grimaud se sitúa con maestría con trabajos elegantes como el que recomendamos

Última actualización el Lunes, 17 de Julio de 2017 16:32  

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STONER

  

STONER. JOHN WILLIAMS

Editorial Baile del Sol

 

Esta es la historia de un libro bellísimo, de un libro olvidado durante años que no ha tenido el éxito que merece en nuestro país, pero acabará teniéndolo, estamos empeñados en ello. Gracias a editorial Baile del Sol y a su trabajo inteligente podemos disfrutarlo

Stoner es la historia de un hombre común, un hombre vulgar, héroe de su propia cotidianeidad. Un hombre como los de Capra, un hombre como James Stewart, ese americano medio que renuncia a sus sueños fagocitado por la abrumadora presencia de la vida, pre diseñada, que urde sus hilos invisibles como Aracne. Stoner, cuya presencia es una piedra, una losa en cada página del libro es un hombre de Missouri, labrado a la usanza de la vieja América, siempre tan nueva. Medio rural, granja, padres esforzados y favores debidos. Losa de un esfuerzo de la generación precedente con el que uno parece sentirse siempre en deuda;  esa deuda es la losa, el peso que se transporta sobre la espalda. La lucha por la vida en un ideal casi barojiano, la universidad americana, el esfuerzo. Después la vida anodina, la falta de estímulo, la mujer melancólica que distancia del afecto, luego una hija, más tarde los problemas, la persecución del malo, siempre hay un malo en nuestras vidas, Lomax es el malo de Stoner.

El tedium vitae, el envejecimiento prematuro, la vida que se escapa y no hay quien la detenga. No se puede detener la vida. Después el aire fresco, el nuevo impulso vital, la primavera postrera que llena de ilusión los días de amargura como en una libertad condicional bien merecida. Ecos que luego se verán en Coetzee. Stoner acepta con resignada fuerza los avatares intangibles del destino. Stoner es un estoico.

Stoner es un poco Holden Caufield y un poco Hans Castorp. Stoner presta su carne al drama de la existencia, al pasar de las horas que hieren hasta que la última produce, como en el adagio latino, la necesaria consecuencia. Stoner es un libro inmenso en su simplicidad, una historia que nos suena, tal vez la estemos viviendo o la hayamos vivido. Tal vez seamos Lomax, o la señorita Driscoll, o tal vez seamos Stoner.