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Erroll Garner

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Erroll GarnerLa viva imagen del swing hecho hombre. Un tipo tranquilo y entrañable, ese era Erroll.

El nene o el Niño de Art Tatum se convertiría en uno de esos personajes que llenan

 de nostalgia melancólica todo lo que tocaron, cuando ya no están. Su familia rebosaba pianistas por todas partes, pero a Erroll le entretenía más jugar y escuchar a su s hermanos que sentarse a practicar . Poco a poco fue haciendo propio el gusanillo de quien tiene el virus de la música bien anclado a los genes. Concursos de radio y televisión constituyen su primer entrenamiento , pero sustituir a Art Tatum es otra cosa. Esa sustitución, como tantas otras en la historia de la música , es providencial para una carrera que se verá iluminada por mil destellos de gloria.

Su evolución pasa por grabar junto a Charlie Parker nada más y nada menos que Ornithology, un tótem en la historia del jazz moderno. Más tarde en 1948 parís descubre a este tipo genial, todo bondad, que disfruta y hace disfrutar a quien le escucha de manera que todo parece pararse a su alrededor. Sus grabaciones para Columbia y  el disco Misty hacen de Erroll un referente.

Su música parece crear un ambiente especial, ese que los directores buscan para alternar con secuencias que parece pedir jazz a gritos. Pues bien Clint Eastwood que de esto sabe bastante se fija en él para la banda sonora de su película Escalofrío en la noche. De nuevo el jazz en la banda sonora de una película siguiendo el camino que comenzara Miles Davis con Ascensor pour L´ Echefaud.

Garner era un jazzman en el sentido más cinematográfico de la palabra. Un tipo sencillo , lleno de vida y de humildad que parece poder ofrecerte el ultimo cigarrillo antes de bajarle la tapa a su piano.

 

 

 

Última actualización el Domingo, 01 de Febrero de 2009 19:45  

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enrique gavilan

 ENTRE LA HISTORIA Y EL MITO de Enrique Gavilán es una de esas obras con la que la magnifica editorial Akal nos obsequia a menudo. El libro constituye un estudio pormenorizado del tratamiento que Wagner hace del tiempo. El tiempo es en Wagner esencia. Wagner se sirve del tiempo, lo usa, lo trata y lo maltrata a su antojo, limita la escena y la circunscribe a un contexto temporal para anticipar el futuro y volver de nuevo al pasado para construir un presente a veces perecedero y a veces eterno.